El fútbol de verdad
Hace unos años leí un libro de Eduardo Galeano titulado "cerrado por fútbol". Se trataba de una recopilación de diferentes artículos del escritor uruguayo basados en fútbol, el más hermoso de todos los deportes. Recordando aquella pluma he querido escribir un poco sobre la próxima "Copa America 2024" a punto de iniciar mañana jueves 20 de junio en Estados Unidos. El partido debut será entre la vigente campeona de America, y del mundo, la selección Argentina, contra la selección de Canadá, la cual a pesar de no tener historia en este deporte cuenta con jugadores en muy buena actualidad, algunos de ellos resaltando en las más importantes ligas europeas. No obstante, creo que la mayoría de futboleros esperamos que la campeona del mundo arrase en ese partido y probablemente continue con ese ritmo el resto de la copa, por lo menos hasta llegar a la final. Mi intención con este escrito no es tratar de vaticinar el resultado de los partidos, sino recopilar algunos comentarios y sensaciones generales sobre la nueva edición del torneo más antiguos de selecciones del mundo.
Argentina, vigente campeona del mundo y de America, parte como favorita para repetir el plato ahora en Estados Unidos. Teniendo a su capitán y máxima estrella Lio Messi aún en un altísimo nivel, sería una delicia verlo levantar una copa más en Miami, ciudad donde el mejor jugador de la historia juega regularmente cada fin de semana. Individualmente, Argentina tiene un equipo extraordinario, con jugadores que destacan en las más importantes ligas europeas. Resalta la incorporación de Alejandro Garnacho, el español de raíces argentina que juega en el Manchester United y que hará su debut en Copa America con el equipo de Scaloni. Tengo la sensación de que Garnacho será un jugador importante para un plantel rodeado de estrellas. Respecto a la sensaciones negativa, quizás el punto más bajo de la albiceleste sea el hecho de partir como favorita en el torneo, lo cual definitivamente transmite una presión sobre el equipo que se encuentra obligado a llegar lejos. Sin embargo, no creo que este sea un problema mayor para un equipo acostumbrado siempre a la máxima exigencia y a ganar todo. Argentina es un claro candidato a quedarse con esta copa.
Hace unos meses era una locura, pero poco a poco se va escuchando más el rumor de que Colombia parte más que nunca como candidata a llevarse la copa a casa. Desde que tengo memoria activa, la selección cafetera ha estado compuesta de grandes talentos individuales que resaltaban en diversas ligas del futbol mundial, sin embargo, nunca terminaban de funcionar como un colectivo cuando se ponían la camiseta de la selección. Quizás la Colombia más deslumbrante de los últimos años fue aquella del mundial de Brasil 2014 que, tras derrotar a Costa de Marfil, Grecia, Japón y Uruguay, perdió con el anfitrión en cuartos de final de la copa del mundo en un partido bastante polémico. Ahora Colombia tiene aún mejor nivel que en aquel mundial. Llegando invicto de 23 partidos, el equipo juega con una confianza impresionante. Una mezcla entre experiencia y nuevas promesas traen esperanza al pueblo colombiano que solo cuenta con una copa en su palmarés. Mención aparte es el nivel de Luis Fernando Díaz , extremo del Liverpool de Inglaterra y máxima figura de la selección. En el último amistoso contra Bolivia dio una exhibición de futbol que terminó en una violenta patada que un boliviano le propinó para detener la humillación que estaba recibiendo del jugador guajiro. El nivel de Díaz es impresionante. Hace mucho tiempo que no me impresionaba tanto por un jugador. Recuerdo que ya hace dos años en la última Copa America fue cuando lo conocí, haciendo un golazo de chalaca ante Brasil y complicando a Argentina en la semifinal del torneo también con un golazo individual. Dos años después y ahora jugando en la Premier League de Inglaterra, Lucho Díaz está en un nivel extraordinario y le tengo mucha esperanza en ser la estrella de esta copa America. Otros talentos sobran en Colombia como el sorpendente Jhon Arias, figura del actual equipo campeón de America, Fluminense de Brasil, así como el experimentado James Rodriguez quien es capitán y número diez del equipo. ¿Si no es ahora, cuando Colombia?
La selección charrúa dirigida por Marcelo "el loco" Bielsa se encuentra en su mejor nivel de los últimos diez años. Después de hacer una transición generacional con la salida del maestro Oscar Tabárez, Uruguay finalmente ha logrado volver a la identidad que hace mucho no encontraba. Con nuevos jugadores y manteniendo algunos estandartes como el pistolero Lucho Suarez, Uruguay parte como candidata para esta copa. ¿Su mayor motivación? Romper el empate que tiene actualmente con Argentina como los máximos ganadores del certamen, ambos con quince copas en sus palmarés. Lo más emocionante es que una final entre ambos equipos es viable y bastante probable si es que ambos muestran su mejor nivel. Definitivamente sería espectacular ver un clásico del rio de la plata como final de America.
Finalmente quiero comentar un poco sobre mi selección, el equipo de todos, la bicolor, la selección de Perú. Debo admitir que me siento entristecido y poco entusiasmado por la participación de Perú en este torneo. Resulta curioso pues desde la primera Copa que recuerdo haber visto conscientemente, hace 12 años, Perú casi en todas las ediciones ha peleado por el podio de los cuatro mejores del continente. Tanto en 2011 como en 2015 obtuvo el tercer lugar, perdiendo en ambas semifinales con el futuro campeón de América. En 2019, llegaríamos a la ansiada final perdiendo contra el anfitrión Brasil, pero jugando una semifinal de ensueño contra Chile a quien derrotaríamos por 3 a 0. Ahora la situación es diferente, luego de abruptos cambios de entrenador tras la salida de Ricardo Gareca, la selección se encuentra sin identidad y sin juego. El actual técnico, también charrúa como Galeano, hizo el mérito de salir campeón nacional con el club Universitario de Deportes después de casi una década de sequía, lo cual resultó en un hito importante para el fútbol nacional pero un logro insuficiente si hablamos de méritos para elegir a un seleccionador. Lo cierto es que el anterior técnico Reynoso no nos daba tampoco una garantía, y fue con él que en seis partidos de la eliminatoria sudamericana solo conseguimos dos puntos producto de empates con Paraguay y Venezuela, solo pudiendo anotar un gol. La trágica situación de Perú es producto de varios factores que sería obtuso intentar de identificar y solucionar mediante este escrito. Si me preguntan, creo que el principal factor es la falta de nuevos talentos que permitan dar ese cambio generacional que tanto necesitamos en este momento. Esto genera una controversia entre los aficionado que se ofuscan cuando ven que seguimos convocando a Paolo Guerrero con 40 años, o a André Carrillo con 33 años y jugando en segunda división, o a Christian Cueva, con 33 años y sin haber jugado un partido oficial hace más de 8 meses. Lo cierto es que Perú no tiene recambio, no tiene opciones en demasía de donde pueda sacar y convocar. Algunos aficionados piden a jovenes jugadores que tienen chispazos de buen futbol en partidos esporádicos de la liga local, algunos de ellos no juegan ni los noventa minutos completos. Me parece una locura querer llevar a un chico tan joven que no ha jugado ni un partido entero en primera división a que juegue en la selección. Los críticos comparan esto con España, que tienen de titular a Lamine Yamal con 16 años, quien además es estrella del Barcelona. No hay que ser genio para saber que la realidad de Yamal es totalmente distinta a la de un chico de 16 años que juega en un equipo de provincia peruano. El día que tengamos a una joven estrella que juegue los noventa minutos y resalte entre los demás, ese día tendremos a un nuevo jugador en la selección. Hay algunos que han seguido ese recambio, entre ellos Piero Quispe y Joao Grimaldo, dos promesas peruanas que están demostrando un nivel de selección. Fuera de ellos no tenemos otro cambio generacional, y entre a hacer experimentos o llevar a jugadores experimentados prefiero lo segundo. Siempre defenderé a Paolo Guerrero, quien hace seis meses ganó la Copa Sudamericana con LDU de Quito. La calidad nunca se pierde. Sin importar ello, estoy desesperanzado y un poco ansioso por el debut de Perú contra Chile en la Copa. Tenemos un equipo complicado y las casas de apuestas pronostican que no pasaremos ni de fase de grupos, algo que no pasa desde la decada del noventa. Ojalá se equivoquen. Siempre estaré con mi selección.
Hoy comienza el fútbol de verdad, el verdadero deporte. Hoy inicia un nuevo camino para determinar al campeón de America. Teniendo en cuenta el momento actual, mis candidatos son: Argentina, Uruguay y Colombia, en ese orden. No pierdo de ojo a Brasil, que a pesar de estar en un mal momento no deja de ser pentacampeón del mundo.
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