Tierra de Diego y Lionel
Al despertar hoy por la mañana la primera actividad que hice fue salir a correr una vuelta alrededor de la manzana. Tras volver a casa, sudado y agitado, me atornillé en el sofá de la sala para disfrutar de los dos importantes partidos de cuartos de final de la Copa Mundial de Futbol. Primero vi el encuentro entre Brasil y Croacia y, casi sin moverme, continué con el de Argentina y Países Bajos. Ambos encuentros terminaron empatados y se definieron en tensas tandas de penales. En el primero salió victorioso el equipo europeo, mientras que en el segundo el equipo sudamericano se hizo con la victoria. Este último fue un encuentro sufrido y costoso hasta el último minuto para los argentinos, emocionante y parejo para los ajenos; sin embargo, tras vivirlo, he podido renovar el presentimiento que me estuvo invadiendo desde antes de iniciar el torneo mundial. Argentina va a ganar la Copa del Mundo, va a ser campeón mundial. No solo ganará ante Croacia en la semifinal, sino que...